Foto: Trencadís (cerámica fragmentada) en el Parc Güell de Barcelona

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lunes, 17 de febrero de 2014

Discípulos de la Noche


Alberto Durero, Melencolía I ,1514 (detalle)


Ocurre que también adivinan no sólo los que duermen sino también los que velan, ...Aristóteles llama Furor (frenesí) a esta adivinación, y afirma que proviene del humor melancólico, diciendo en su tratado sobre la adivinación: "Los melancólicos violentos conjeturan y adivinan muy bien, y pronto adquieren un hábito, o no tardan en imaginar una cosa, y recibe con mucha facilidad impresiones de los cuerpos celestes"; ... Por ende, si en el cuerpo humano hay algo que causa furor, es el humor melancólico, ...entendemos pues aquí ese humor melancólico que se llama bilis natural y blanca, que encendida excita el furor que nos conduce a la ciencia y la adivinación, sobre todo cuando es auxiliada por alguna influencia celeste, particularmente de Saturno, que al ser frío y seco, como es el humor melancólico, lo influye todos los días, lo aumenta y lo conserva; además, siendo autor de una contemplación secreta y recogida, odiando todas las cuestiones públicas, la más alta de todos los Planetas, hace volver siempre al alma de los oficios exteriores a los interiores, y la hace subir de las cosas inferiores hacia las más elevadas, y le comunica las ciencias y los presagios de las cosas futuras; esto es lo que entiende Aristóteles en sus libro de los Problemas: a través de la melancolía, dice, ha habido hombres que se convirtieron en poetas.

Cornelio Agripa, Filosifía oculta, capítulo LX


Frances Yates elabora una interpretación del grabado Melencolia I de Alberto Durero a partir de la investigación de Erwin Panofsky y otros colaboradores del Instituto Warburg expuestos en Saturn and Melancholy (Saturno y la Melancolía en su edición española). Siguiendo los pasos de sus colegas que analizaban el famoso grabado a la luz de la psicología galénica con su teoría de los cuatro humores o temperamentos, el tratado Problemata physica atribuido a Aristóteles, la filosofía neoplatónica de Marsilo Ficino y, especialmente a algunos pasajes de la obra De Occulta Philosophia de Cornelio Agrippa, sigue la pista profundizando en la tradición hermética tan influyente en el pensamiento renacentista dando como resultado a una revisión ampliada y atractiva. Para Panofsky la obra representaría la frustración del artista, reflejo del sufrimiento del genio creativo que, incapaz de expresar sus visiones y limitado por sus condiciones materiales cae en una melancólica inactividad acompañada del sentimiento de fracaso e impotencia. Frances Yates, para quien la obra formaba parte de una serie de tres grabados de los que tan solo se conserva el que conocemos, en esa escena no se representaría un estado de inactividad depresiva, sino el intenso trance visionario propio del melancólico inspirado, del artista u hombre de ciencia sumergido en "la noche oscura" de la que emergen las más luminosas revelaciones. Ésta hipótesis, entre otras interesantes pesquisas será apoyada por el análisis del poema The Shadow of Night (1549) escrito por George Chapman en la inglaterra isabelina (considerado por nuestra autora como un alegato en defensa de la filosofía oculta), cotejándolo con Melencolia I de Durero, al que también sumará una impresionante pintura realizada en 1558 por Matías Gerung inspirada en este grabado.



Agripa y la melancolía isabelina: "The Shadow of Night" de George Chapman
(fragmentos)
por
Frances Yates

Uno de los poemas más misteriosos de la época isabelina es The Shadow of Night de Goerge Chapman. Se inica con una descripción del "humor de la noche", humor triste y lloroso que propicia los estudios abstrusos. Las hondas contemplaciones de la Noche se presentan como contraste de las tontas actividades del Día. Estas experiencias conducen por último a una visión de la Luna, que se eleva con un mágico esplendor de la oscuridad de la Noche. El poema está dividido en dos partes, llamadas Hymnus in noctem e Hymnus in Cynthia. Se han hecho numerosas tentativas de descubrir el significado escondido de esa extrañísima obra. ¿Qué son la oscuridad y el humor lloroso, a través de los cuales el poeta alcanza sus luminosas visiones lunares?
Chapman, cuya intención no es revelar sino ocultar el significado de lo que dice, en ninguna parte utiliza la palabra "melancolía", concepto clave que habría puesto a los investigadores en la pista correcta. El humor acuoso es oscuro, es un humor nocturno, lo cual seguramente es sólo un modo indirecto de decir que es un humor melancólico. En realidad, Chapman describe la melancolía inspirada, según las fases definidas por Agripa en De oculta philosophia. Además, espero poder demostrar, mediante las ilustraciones de este capítulo, que Chapman recibió la influencia de imágenes visuales de Durero al elaborar las imágenes poéticas de la melancolía inspirada. (...)

Durero, Melencolía I (detalle)
En la carta que precede al poema Chapman habla de ciertas personas, nobles y plebeyas, dedicadas a unos profundos estudios que lograron sacar a la ciencia de un olvido que la estaba matando. Dichas personas, y sus amigos, se dedicaban con sumo placer a la honda búsqueda del conocimiento, calzadas con la sandalia de Mercurio y "ciñendo la espada diamantina de Saturno", y empeñadas en decapitar a la ignorancia y en "sublimar sus monstruosos afectos a un juicio mucho más bello". El Saturno de que habla, que es el Saturno renacentista y la estrella del conocimiento más alto y profundo y de la vida hondamente ascética, era la estrella que guiaba al grupo. He aquí, pues, la clave para asignarles su lugar en la historia del pensamiento: aquellos nobles isabelinos y sus amigos eran saturninos, seguidores del saturno "revalorizado" del Renacimiento por su dedicación absoluta a profundos estudios científicos, a la moral excelsa y a los objetivos religiosos.
Una vez definido el carácter saturnino de la búsqueda profunda del conocimiento, tenemos la clave del significado del poema de Chapman: trata de la melancolía, que es el humor saturnino. En el análisis siguiente se intentará demostrar que en él aparece la melancolía inspirada en persona, con la cara negra y rodeada de herramientas del arte, descrita por Chapman con palabras que crean un retrato que trae a la mente el grabado de Durero Melencolia I.

 Alberto Durero, Melencolia I

 ¿Habria visto tal vez Chapman el grabado de Durero? Por supuesto, ya que al contrario de las pinturas, los grabados viajaban con facilidad.  (...) 
El triste Humor Nocturno de Chapman es la fuente de inspiración que preside la corte del saber y revela todos los scretos:

... que el humor le dé ahora
Mares a mis ojos, para que pueda yo llorar sin cesar
El naufragio del mundo; o que el dulce sueño
(Que encadena los sentidos) libere a mi alma activa
Para que en su máxima exaltación pueda controlar
La corte del saber, preñada de misterio,
Que sólo espera que la audacia y la memoria
Alcancen todos los secretos... 
(Hymnus in Noctem, 8-15)

Aquí Capman está hablando de un humor melancólico que por medio del furor (frenesí) inspirado (con los sentidos adormecidos) lleva al "alma activa" a alcanzar su más alta exaltación cuando logra controlar la corte del saber. La figura en trance de la Melancolía de Durero, liberada de los sentidos adormecidos (el perro dormido que está a su lado), alcanza su más alta exaltación con la corte del saber y presenta así en una imagen visual el tema que Chapman expresa en una imagen poética.
La atmósfera extraordinariamente intensa del grabado de Durero es paralela en intensidad a los versos de chapman, quien exhorta a todos los poetas serios a que se impregnen de Humor Nocturno, que es el humor de la inspiración:

Vosotros todos, los que poseéis espíritus elevados.
Dotados de inteligencia ágil y de aspiraciones,
Venid a consagrar conmigo a la sagrada Noche
Todos vuestros esfuerzos, y detestad la luz...
No hay pluma capaz de escribir algo eterno
Sin estar embebida del humor de la noche.
(Hymnus in Noctem, 370-377) 

(...) El hombre de genio, ya se trate de un artista plástico o de un poeta, es el melancólico inspirado, según la teoría de los Problemata del seudo-Aristóteles repetida por Agripa en De occulta philosophia. El grabado de Durero describe la inspiración melancólica del artista-hombre de ciencia, mientras que el poema de Chapman describe, en términos de imágenes muy semejantes, la inspiración melancólica del poeta.
La noche y la melancolía tienen en común el hecho de que son oscuras. La Noche de Capman es personificada por una figura femenina que tiene la facies nigra: 

Los rostros de los hombres relucen, y tienen negro el corazón,
Pero tú (gran señora de la tenebrosas nubes del cielo)
Tienes la cara negra y el corazón te reluce.
Allí está tu gloria, tu riqueza, tu fuerza y tu Arte.
(Hymnus in Noctem, 225-228) 

Esta figura oscura de cara negra, pero secretamente dotada de poder, riqueza y toda la fuerza del Arte, tiene una intensidad digna de Durero. Nos trae a la memoria la Melencolia I, con su rostro moreno, sus bolsas de dinero y los símbolos del poder de su mente.

En un cuadro, atribuido a Matias Gerung, fechado en 1558 y reproducido por los autores de Saturn and Melancholy, entre las obras evidentemente influidas por el grabado de Durero, se presenta otro paralelo muy curioso y estrecho con las imágenes chapmanianas de la "melancolía".

 Matías Gerung, Melancolía (1558)

En su centro aparece una figura femenina y alada en pose melancólica, con la cabeza sostenida por una mano. Alineado con ella y cerca del extremo inferior del cuadro está un filósofo que mide con compases el globo del mundo, rodeado por la oscuridad. Indudablemente estas dos figuras juntas reflejan la "Melencolia" de Durero y su característico interés en los estudios difíciles y abstrusos.


También se advierte la influencia del grabado de Dureroen el arco iris que aparece al fondo.
En otros aspectos el cuadro de Gerung parecería no tener relación alguna con el grabado de Durero ni con el tema de la melancolía, pues se encuentra lleno de innumerables figuras que están llevando a cabo la más variadas actividades: soldados que hacen ejercicios militares cerca de sus tiendas, banquetes, bailes, gente que se baña y gente que practica toda clase de deportes y pasatiempos. 

Estas figuras activas parecen carecer de relación con los dos personajes melancólicos y meditabundos. Describiendo este cuadro, los autores de Saturn and Melancholy observan que:

"en un paisaje ondulante y ricamente variado vemos todas las posibles actividades de la vida urbana, rural y militar; pero estas representaciones, a pesar de estar concebidas de modo realista, no parecen tener la menor relación entre sí ni con la noción de la melancolía."


George Chapman puede ayudar a resolver este problema, porque en su Hymnus in Noctem hace una descripción antitética del Día y la Noche, en la cual las activas ocupaciones del Día están en contraste con la meditación de la Noche de la Melancolía, siendo las primeras vacías y tontas, y la segunda honda y santa. He aquí su descripción de la venida de la Noche, que es el día de quien lleva a cabo estudios profundos, y también al contrario, la llegada del Día, con sus ociosas ocupaciones que contrastan con los estudios nocturnos.

Y como cuando una multitud de estrellas asiste a tu vuelo,
(Oh Día de los estudios serios, Noche dichosa)
La mañana (subida en el pedestal de las Musas)
Introduce al sol, del lecho de oro de Vulcano,
Y luego, de sus diversos techos donde descansan
Toda clase de hombres, dedicados a las formas más diversas actividades,
Se esparcen por este elemento inferior, y le dan
Al trabajo lo que le corresponde; el soldado al campo, 
Los estadistas al consejo, los jueces a sus casos,
Los mercaderes al comercio y los marineros a los mares.
Todos los animales y aves recorren bosques y florestas
Para llenar todos los rincones de este mercado redondo,
Hasta que tus dulces mares de humor dorado
Y como águila con tus alas de estrellas
Mandas a los tontos y a las bestias a los aposentos del Sueño,
Y al arrogante Día a las profundidades del infierno,
Proclamando el silencio, el estudio, el reposo y el sueño.


Indudablemente estos versos son una versión poética del cuadro de Gerung, cuyas figuras son gente de todas clases "dedicada a las más diversas actividades". Se trata de las ocupaciones del Día o de la vida activa, las cuales se contraponen a la meditación y al estudio de la Noche. Como el cuadro de Gerung, los versos de Chapman describen la melancolía inspirada de la Noche, en contraste con las ocupaciones vacías y sin inspiración del Día. El tema básico, naturalmente, se refiere a la contraposicón tradicional de la vida activa y la vida contemplativa.
Para Chapman, los discípulos de la Noche son los partidarios de la virtud que rechazan la "prostitución" de la "luz pintada", disfrutan de una paz estudiosa, opuesta al ruidoso bullicio del Día, y tienen una visión contemplativa pura, opuesta a las actividades comunes y corrientes. Así es también en la pintura de Gerung, donde la gentil Noche melancólica y su discípulo el grave estudiante que está midiendo el globo son defendidos por la Noche y las tinieblas de las "tonterías " del Día, de modo que pueden continuar tranquilamente sus meditaciones.
En el cuadro de Gerung hay una lucha en el cielo, entre varias figuras mitológicas no muy claramente definidas. Parece que una de estas está tirando contra el Sol, con lo cual aceleraría la llegada de la oscuridad de la Noche, que ya se está extendiendo en sombrías nubes.



En el poema de Capman se exhorta a Hércules a tirar contra el Sol, a poner fin a sus lujuriosas actividades y a "limpiar el bestial establo del mundo" bajando del cielo:

Cae, Hércules, del cielo, precipitándote entre tempestades,
Y limpia este bestial establo del mundo,
O vuelve tu arco de bronce contra el Sol...
Y hazlo que deje el mundo a la Noche y a los sueños.
Pues nada es más nocivo a la obra de las virtudes
Que esta luz; tírale y pon fin a su orgullo,
Ya no soportes que sus lujuriosos rayos
Preñen a la tierra; que se quede quieto
En los matorrales del Sueño, con los ojos velados
Por vapores negros de pez y por ramas de ébano.

¡Qué extrañamente semejante es esto al cuadro de Gerung! En éste, alguien (Hércules, si aceptamos la interprtación de Chapman) tira contra el Sol, donde se están gestando siniestras tempestades que harán precipitar el tirador a la tierra, y entonces la victoria sobre el Sol y el Día traerá la Noche Melancólica apropiada para el estudio, la contemplación y la virtud.
Es muy difícil no reconocer que Chapman había visto algo semejante al cuadro de Gerung, tal vez un grabado perdido de Durero del cual era copia dicho cuadro. ¿Hubo otro grabado de Durero hoy perdido, Melencolia II, segunda fase de la melancolía inspirada, del cual es copia el cuadro de Gerung? ¿Llegó Chapman a ver la Melencolia I que conocemos, colgada junto a la Melencolia II, hoy perdida y sólo conocida por la copia que hizo Gerung? ¿Y fueron estas dos imágenes las que combinó para producir la fantasía de su poema?


Lecturas:

Frances A. Yates, La filosofía Oculta en la Época Isabelina, F.C.E. 1982 México

Cornelio Agrippa, Filosofía Oculta, Editorial Kier 2005 Buenos Aires

Raymond Klibansky, Erwin Panofsky, Fritz Saxl, Saturno y la melancolía, Alianza Editorial 2004 Madrid 


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Entre la Tierra y el Cielo

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Robert Flud: macrocosmos y microcosmos


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13 comentarios:

Garriga dijo...

Bien, tenés un nuevo seguidor. Excelente y sesuda entrada. No se puede agregar ni una palabra.

Jan dijo...

Bienvenido a este espacio Garriga.
Siento debilidad por los sesudos ensayos sobre iconografía. Frances Yates hacía de ello un arte. Imprescindible para quien quiera profundizar en aspectos del arte y la literatura influidos por la "filosofía oculta" durante el periodo renacentista.
Una satisfacción compartirlo con quien sepa apreciarlo.

Saudos

Fedora dijo...

Desentrañar, analizar, hurgar en la melancolía resulta poco melancólico :) y es mejor que padecerla. Un abrazo un poco melancólico esta tarde...me gustó...

Jan dijo...

Cuando Melancolía se presenta, quizás lo mejor es dejarla que se exprese dejándose llevar por sus alas inspiradoras, para así, tal vez, poder desentrañar lo luminoso que se oculta tras su oscuro rostro.

Mira.., hasta me quedó un tanto lírico esto ;-)

Melancólico y luminoso abrazo Fedora...

hiniare dijo...

Es una pena que las ediciones de Frances Yates sean tan antiguas o estén descatalogadas (o que las nuevas sean tan caras). Yo soy una gran fan de esta señora, todo lo que he leído de ella me encandila.
h.

Jan dijo...

Hiniare, "La Filosofía Oculta en la Época Isabelina" descatalogado hace ya tiempo lo encontré de segunda mano recientemente en el Mercat de Sant Antoni, animándome a trancribir el texto de esta entrada. Otros títulos los encontré en internet a buen precio, como "El iluminismo rosacruz", y algunos más en la librería habitual a precio de catálogo. El que es inencontrable para comprar es "Giordano Bruno y la tradición hermética", pero si no lo has leido puedes encontrar una copia digital aquí: http://filecloud.io/s6z4uyod

Frances Yates es fascinante, ahora estoy con la tercera parte de sus ensayos reunidos "Ideas e ideales del Renacimiento en el norte de Europa", en la parte final se incluyen unos fragmentos autobiográficos que ahora comenzaré a leer.

Baruk dijo...

Me recuerda al apocalípsis de San Juan, quizá por algunas asociaciones de ideas.

Hay imágenes miniaturistas de los beatos que podríamos comparar con las del cuadro de Gerun. El Arco de San Martín, muy revelador.

Me ha encantado el tema. Volveré a releerlo hasta que me lo aprenda :-)

*

Jan dijo...

Curiosa asociación Baruk...

Muy recomendable la obra de Frances Yates relacionada con la filosofía oculta, hermetismo, cábala, etc.., conociendo un poco tus inquietudes seguro te resultará de interés.

Baruk dijo...

Frances Yates?, no conozco su obra. Tomo nota para cuando pase por la Case del LLibre :-)

dr. ramsés dijo...

Con todos los respetos hacia Yates, aporto un ensayo de interpretación diferente para este famoso grabado. En efecto formaba parte de una trilogía, pero sí se conservan y conocemos los otros dos:

http://agnosis2.blogspot.com.es/2014/01/las-tres-estampas-maestras-de-durero.html

Panofsky y Saxl hipotetizaron si la serie seria de cuatro y estarían dedicados a los temperamentos clásicos.

Un saludo y enhorabuena por el blog.

Jan dijo...

Sr. ramsés, Yates no habla de una trilogía en su hipótesis, sino de la posibilidad de que hubiera una Melencolia II desaparecida en la que pudiera estar inspirada la obra de Matías Gerung. Hoy por hoy el método de interpretación iconológica de Frances Yates así como de los miembros del Instituto Warburg me parece, con sus aciertos y desaciertos, de lo más válido y a tener muy en cuenta por todo aquel que con rigor y de forma objetiva desee acercarse al estudio simbólico de las imágenes. En ocasiones muchos de los descubrimientos resultado de sus investigaciones luego han sido utilizadas para darles un enfoque tradicionalista como quizás usted pueda saber. En concreto la obra "Giordano Bruno y la tradición hermética" me parece un buen ejemplo.

Muy amable por su visita.

dr. ramsés dijo...

No era mi intención polemizar en absoluto, pido disculpas si lo ha parecido. Ahora bien lo de la trilogía no es de mi cosecha:

"Frances Yates, para quien la obra formaba parte de una serie de tres grabados de los que tan solo se conserva el que conocemos..."

Un saludo y, repito, enhorabuena y gracias por el trabajo de tu blog, del que siempre se aprende.

Jan dijo...

Soy yo el que te pide disculpas ramsés. Efectivamente en la pequeña introducción que hago me refiero a tres grabados, lo cual fue un lapsus, pues como se puede leer en el texto de Yates habla tan solo de otro posible grabado que sería Melencolía II. Teorías interpretativas sobre este grabado se han escrito unas cuantas, y con más o menos fortuna o del gusto de unos u otros apuesto por el respeto y me alejo de las polémicas. No era tampoco mi intención entrar en ellas.
Repito mi agradecimiento por tu visita y el interés que muestras por este modesto blog, cuyo propósito no va más allá de compartir textos que considero interesantes. Siéntete siempre bienvenido por aquí.