El hombre pútrido (S. Trismosín, Splendor solis, 1532-35)"Entre los regalos, se encontraba un cofre que el joven siempre había soñado poder abrir. Lo hizo enseguida y en él encontró la descripción del rostro de su bienamada.
Cada vez más inflamado de amor, el joven se entregó a encantamientos hasta que, al cabo de cuarenta días, el hada se le apareció. Al examinarla de pies a cabeza descubrió que había surgido de él mismo.
Asombrado, dijo: "¿Cómo has podido penetrar así en mi?".
Ella respondió: "Desde el primer día, siempre estuve contigo; soy tu alma. Lo que buscas sin cesar no es distinto de ti mismo. ¿Por qué no quieres usar tu inteligencia?
Si miras bien, verás que el universo entero no es distinto de ti mismo; tú eres el alma gemela de todas las cosas, dentro y fuera de ti".
Farid ud-Din Attar