Foto: Trencadís (cerámica fragmentada) en el Parc Güell de Barcelona

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viernes, 1 de enero de 2010

Asvattha, árbol del universo

El árbol Asvattha


"El señor de la muerte habla del árbol cósmico que arraiga en el Ser, el alma cósmica: Esa es la higuera eterna, que tiene sus raices en lo alto y sus ramas en lo bajo. Esa es la raíz de lo puro, es el Ser inmortal. Todos los mundos se asientan en ella, y nadie puede pasar más allá. Esa es la verdad. Su forma no es visible, pues nadie la percibe con el ojo, solo el corazón, el pensamiento y la mente pueden concebirla. Aquellos que saben eso alcanzan la inmortalidad."
Upanishads


"El hombre es una planta celestial, y lo que esto significa es que el hombre es como un árbol invertido, cuyas raíces tienden hacia el cielo y cuyas ramas tienden hacia la tierra."

Platón

"El eje del universo es una escala en la que hay un perpetuo subir y bajar. Haber talado el árbol es haber alcanzado su cima, y emprendido el vuelo; es haber devenido la Luz misma que brilla y no meramente uno de sus reflejos."

"Habiendo cortado y talado el árbol con el arma de la gnosis, y deleitándose en adelante con el espíritu, nadie retornará allí de nuevo."

Coomaraswamy, El árbol invertido



El Asvattha o Pipala se conoce en la India como la higuera sagrada, Ficus Religiosa. En Budismo es llamado Bodhi-Árbol, árbol bajo el que Budha alcanzó la plena iluminación. Metafísicamente es el árbol del universo, simbolizando la estructura vital de este y de sus jerarquías cósmicas en todas sus variadas interrelaciones. Sus raices, dirigidas hacia arriba, el origen o el espíritu, representan al ser supremo o causa primera, el logos, que recuerdan a Kether del árbol cabalístico, y sus hojas, hacia abajo, la verdad contenida en los sagrados libros de los Vedas, que como las hojas del árbol nutre y mantiene el universo. También puede verse como símbolo del ser humano. Sólo quién va más allá de sus raices no se reencarnará, liberándose del ciclo temporal de vida y muerte y de la dualidad de la existencia alcanzando la eternidad, lo que también recordaría en Cábalah a Ein-Sof, el infinito.

En la obra clásica hindú Bhagavad Gita, en sánscrito "el canto del Señor", se sintetizan las principales filosofías y doctrinas de los Vedas. El Canto o Gita forma parte de la epopeya hindú del Mahabharata, y literariamente se concreta en un diálogo de elevada filosofía espiritual, con diferentes niveles de lectura, en el que el héroe Arjuna es instruido por Khrisna sobre el combate que tiene que librar contra sus enemigos (sus egos) , y la forma de derrotarlos para alcanzar la inmortalidad (en la imagen, Krishna dirigiendo a Arjuna en el campo de batalla).

En uno de los capítulos más importantes del Bhagavad Gita, por encontrarse en él todo el sentido de la obra, se hace una descripción del árbol sagrado Asvattha. La versión de este capítulo que presento, perteneciente a la edición de Consuelo Martín (Trotta, 2002), viene acompañada de los comentarios de Sánkara ( s. VII), ayudando con ello a descubrir su profundo simbolismo cosmológico, encontrándose en él la imagen arquetípica del axis mundi o eje del mundo, comunicador entre el cielo y la tierra presente en tantas tradiciones y por el que ascendiendo por sus diferentes niveles de conocimiento, o grados del Ser, se irá tomando conciencia de "El espíritu supremo".


Capítulo XV
El espíritu supremo (Purusottama)


"Como el efecto de las obras de los que realizan actos y deberes religiosos y el efecto de las obras de los que van por el camino de la sabiduría están a disposición mía, aquellos que me adoran siguiendo la vía devocional, una vez que han transcendido las cualidades por grados que conducen a la iluminación, llegan a la iluminación por mi gracia". No se dice, pero se sobreentiende, que aquellos que han descubierto la realidad de su propio Ser llegan allí. Por eso, aunque Arjuna no pregunte, Krishna dice: "Con las raíces hacia arriba..." con intención de hablar sobre la realidad del Ser.Y aquí, con objeto de que surja el desapasionamiento, describe la naturaleza real del mundo mediante la imagen de un árbol. Porque sólo es digno de descubrir la verdad de Dios quien está ya desapegado del mundo. Por eso...

1. Krishna, el señor, dijo: Se habla de un árbol eterno que tiene hacia arriba las raíces mientras sus ramas se hunden hacia abajo y sus hojas son los Vedas.

Esto concuerda con el texto upanisádico: "Tiene sus raíces hacia arriba y sus ramas hacia abajo" (Ka. Up. II, 6, 1). También lo encontramos en el Purana: "Brota de la raíz como lo inmanifestado, crece por la potencia del mismo Uno. Y tiene una gran inteligencia como tronco mientras los huecos son las aperturas de sus órganos. Los grandes elementos son sus ramas, y tiene a los objetos percibidos como sus hojas. El bien y el mal son sus bellas flores y la felicidad y el sufrimiento los frutos que sostiene. Este árbol eterno dirigido por Brahman es el ámbito existencial de todas las criaturas. Es en verdad el asiento de Brahman. En él habita por siempre".
Una vez derrivado y partido este árbol con la gran espada de la Verdad, se alcanza la plenitud del Ser y ya no se vuelve de allí (Mbh. As. 47, 12-15).
El árbol tiene sus raíces hacia arriba y está formado por la ilusión de la existencia mundana, que tiene sus ramas dirigidas hacia abajo, el principio del "yo", los elementos sutiles, es como si fueran sus ramas. Por eso tiene sus ramas hacia abajo. Ese árbol con sus rama hacia abajo no dura ni siquiera hasta mañana.
Por tener una existencia sin principio de tiempo, este árbol del universo es imperecedero. Se le conoce como el que mantiene la serie sin principio ni fin de los cuerpos. Se le llama el imperecedero.
Así como las hojas protegen al árbol, así lo Vedas protegen el universo. Porque revelan lo que es bueno o malo y sus causas y efectos. Y no existe nada fuera de este árbol del universo con sus raíces, ni siquiera un ápice de alguna otra cosa queda por conocer al conocerle. El que comprende el sentido, el propósito de los Vedas, lo conoce todo. Por eso, el Señor, Krishna, alaba el conocimiento (sobre el significado) del árbol y sus raíces. Se presenta a continuación otra imagen de otras partes del mismo árbol:

2. Las ramas de ese árbol se extienden arriba y abajo alimentadas por las tres cualidades (gunas) y con los objetos sensoriales como yemas. En cuanto a las raíces, cuya continuación son las acciones, penetran abajo en el mundo humano.

Desde el creador hasta el Dharma estarían "en concordancia con su mundo y conforme su conocimiento de la verdad" (Ka. Up. II, 2, 7). Esas ramas son el resultado del (nivel de) conocimiento de la verdad y de las obras. Los objetos de los sentidos es como si brotaran, como nuevas hojas, de las ramas (los cuerpos y demás), que son el resultado de las obras. Por eso se dice que las ramas tienen como yemas los objetos sensoriales.
La raíz suprema, la causa material del árbol del universo se ha prsentado ya. Y ahora se presentan las impresiones latentes de atracción y expulsión, nacidas de los resultados de las obras, que son como raíces secundarias que crecen después y llegan a ser causa del involucrarse en lo correcto y lo incorrecto.

3. Aquí, entre los humanos, no se percibe su forma, ni dónde termina ni donde comienza o continúa. Cuando se ha cortado este árbol profundamente enraizado con la espada del desapego...

No se percibe la forma porque es como un sueño, como el agua en un espejismo, es ilusoria como una ciudad imaginaria vista en el firmamento, que se destruye tan pronto como se ve. Nadie considera que llega a existir a partir de un determinado momento. Su continuidad, su estado intermedio, tampoco lo percibe nadie. Con la fuerza de una mente que se dirige al Ser supremo, y se ha afilado en la piedra de la práctica constante del discernimiento, con la espada del desapego se corta ese árbol. Se refiere a la posibilidad de salir del deseo por la progenie, la salud y los mundos mediante esa espada.

4. Se debe buscar aquel estado de donde no se vuelve jamás: Me refugio en aquel espíritu primordial de quien ha surgido este eterno proceso de manifestación.
5. El sabio que está libre de orgullo y falsedad, el que ha conquistado el mal de la identificación y vive siempre dedicado a lo espiritual, liberado por completo de los deseos, y de los opuestos placer y dolor, alcanza ese estado imperecedero.
6. Ni el sol, ni la luna, ni el fuego pueden disminuir Aquello. Es mi suprema morada y quien llega a ella no regresa mas.

Se presenta una objeción: Se ha dicho: "quien llega a ella no regresa más". ¿No es algo sabido que todo lo que va acaba por retornar y que a las uniones les siguen las separaciones? ¿Cómo se dice aquí que no hay regreso para los que llegan a esa morada?
Respuesta: Escucha la razón de eso:

7. En realidad una parte de mí mismo se convierte en el Ser individual eterno en la región de los seres vivientes y atrae hacia sí los sentidos y la mente que habitan en la naturaleza.

Como el sol (al reflejarse) en el agua es una parte del sol (real) y va hacia el mismo sol, sin retornar cuando el agua, la causa del reflejo se elimina, así también esa parte está unida con el mismo Ser. Como el espacio encerrado en una vasija, delimitado por las formas añadidas, como la de un cuenco, al ser una parte del espacio, no vuelve después de haberse unido a él cuando la causa ( de la limitación), la forma de cuenco, por ejemplo se destruye. Y por eso se ha echo la correcta afirmación: "Quien llega a ella no regresa más".
Alguien pregunta: ¿Como puede tener partes o miembros el Ser que es indiviso? Si tuviera miembros cabría la posibilidad de ser destruido al desmembrarse.
El vedantín responde: No hay problema. Porque sus fragmentos, que son limitaciones añadidas, surgen de la ignorancia que imagina que tiene partes (lo que no la tiene).

8. Cuando el Señor abandona o asume un cuerpo, se los lleva consigo, como la brisa se lleva consigo el aroma de las flores.
9. Al dirigir los oídos, los ojos, la piel y la lengua, las fosas nasales e incluso la mente, experimente los objetos.
10. Los que están confundidos por las ilusiones no le ven cuando abandona su cuerpo, cuando permanece en él o cuando experimente algo o está identificado con las cualidades (gunas). Sólo le ve el que tiene el ojo de la sabiduría.

El que está identificado con las cualidades, con la felicidad, con el sufrimiento y la ilusión, aun cuando, bajo esas condiciones, intensifique mucho su nivel de percepción, las personas que están confundidas con distintas ilusiones porque sus corazones o intelectos están fuertemente atraídos por las experiencias de los objetos visibles o invisibles, no lo ven. Y Krishna, el Señor, acaba diciendo: ¡Cuánto sufrimiento ocasiona esto! Los que tiene una comprensión intuitiva que surgió a partir de los medios válidos de conocimiento, es decir, los que tienen una clara visión, lo ven.

11. Los yoguis que son diligentes en su práctica lo ven en sí mismos. Mientras los que no tienen discernimiento y les falta auto-control no pueden verlo aunque se esfuercen.

Para explicar lo omnipenetrante del estado (del imperecedero, del que no regresa) y el hecho de ser el sustrato de todas las metas empíricas, Krishna habla, en resumen, en los siguiente cuatro versos de la manifestación divina de ese estado que la luz del fuego, o del sol, no ilumina, aun cuando ellos iluminan todas las cosas, del estado que una vez alcanzado por los apirantes a la liberación ya no tiene retorno a la existencia mundana, del estado en el que los seres individuales según su identificación con los diversos límites añadidos son partes, como los espacios encerrados en la vasija son partes del espacio total.

12. Reconoce que la radiante luz del sol que ilumina el universo entero, la luz de la luna y la del fuego es mi propia luz.

La luz que es conciencia, que está en el sol, en la luna y en el fuego, has de saber que es mía. Me pertenece a mí, a Dios, Vishnu. El objetor dice: ¿No es cierto que la luz que es conciencia está lo mismo en lo animado que en lo inanimado? Siendo así, ¿a qué viene el mencionar en particular la "luz del sol..."? No hay tal problema, dice el vedantín, porque a causa de la amplitud de la armonía (sattva) puede darse la amplitud (de la conciencia). Como en el sol la cualidad de (sattva) puede darse la amplitud (de la conciencia). Como en el sol la cualidad de sattva es evidente, es muy brillante, se da también en él más luz, más conciencia. Y por eso se menciona en especial. Pero eso no quiere decir que sólo allí se encuentre la conciencia en amplitud. Lo mismo que en la experiencia habitual un rostro, aun estando en la misma posición, no se refleja en la madera o en la pared sino en un espejo, pues se refleja según el grado de transparencia, así sucede aquí.

13. Y al penetrar en la tierra mantengo a todos los seres con poder y alimento a las plantas transformándolas en el Soma que es su savia.

Mantengo los seres del mundo con poder, el poder de Dios que está libre de pasión y de apego y que penetra en la tierra para mantenerla, el poder por el cual la tierra no cae ni se desmorona. Hay un verso que dice lo mismo: "(Aquello) por lo que el cielo se hace poderoso y la tierra firme" (Tai. Sam. IV, 1, 8, 5) y "Él mantiene la tierra" ibid., IV. 1, 8, 3). Por tanto es correcto lo que se ha dicho: "Al penetrar la tierra mantengo los seres animados e inanimados". El Soma son todos los jugos, es la fuente de todos ellos. Y alimenta a todas las plantas infundiéndoles su propio jugo en todas ellas.

14. Bajo la forma de Vaisvanara (el que surge del fuego) resido en los cuerpos de los seres vivientes y junto con la expiración (al respirar) llevo a cabo la digestión de las cuatro clases de alimentos.

Se menciona esto en textos upanisádicos como : "El fuego que está dentro del hombre y digiere el alimento comido es Vaisvanara " (Br. Up. V, 9, 1). Los cuatro alimentos son los que se mastican, chupan, lamen y beben. El que come es el fuego llamado Vaisvanara y lo comido es el alimento, Soma. El que ve todo lo que existe como fuego y Soma no es afectado por la impureza de los alimentos.

15. Yo habito en los corazones de todos los seres. En mí tiene su origen la memoria y el conocimiento y también la perdida de los dos. Yo soy el único que se ha de conocer mediante los Vedas, soy el autor de la filosofía vedanta y el conocedor de los Vedas.

El conocimiento y la memoria de esos seres que realizan buenas obras; y lo mismo sucede con la pérdida, el deterioro de la memoria y el conocimiento de los que llevan a cabo malas obras que vienen a mí según estas obras. Soy el creador del Vedanta, es decir, el origen de la escuela tradicional de enseñanzas del Vedanta; y yo soy el conocedor de los Vedas, el conocedor de estas enseñanzas. En el verso que se refiere a: "... la radiante luz del sol" (v. 12) se ha afirmado con certeza la majestad de Dios, el Señor llamado Narayana, que surge a partir de especiales limitaciones añadidas. Aquí en los versos que vienen a continuación, se trata de determinar la naturaleza real de el mismo Dios como Incondicionado y Absoluto, distinguiéndole de las limitaciones añadidas, es decir, de lo perecedero y lo imperecedero. En este sentido, y tras dividir en tres partes las enseñanzas de los capítulos precedentes y siguientes , dice Krishna:

16. Hay dos principios en el mundo: el de lo perecedero y el de lo imperecedero. Todos los seres son perecederos. Sólo al Indiferenciado se le llama Imperecedero.

Dios, llamado también Maya, es la semilla del principio perecedero. Y aquello que es receptáculo de las impresiones, los deseos y las acciones de los innumerables seres que transmigran es el principio imperecedero.

17. Pero hay otro principio diferente, el Espíritu supremo conocido como el Ser trascendente, el Dios eterno que interpenetra los tres mundos y los sostiene.

Los tres mundos: Bhuh (la tierra), Bhuvah (el espacio intermedio) y Svah (el cielo) son sostenidos por él con sólo estar presente en su propia esencia. Es el eterno, el creador (Ishvara), el omnisciente Ser llamado Narayana, en esencia Dios. Esta manera de nombrarle: "El Espíritu supremo" de Dios, es muy conocida. Cuando se muestra, el hombre tiene la capacidad, por su significado etimológico, de que Dios se revele él mismo como si dijera: "Yo soy Dios, el que no puede ser superado".

18. Al transcender lo perecedero y estar por encima de lo imperecedero, soy conocido en el mundo y en los Vedas como el Espíritu supremo.

Estoy por encima de lo perecedero y lo imperecedero, y por encima de la ilusión, de Maya, que se llama árbol del universo y es la existencia en el mundo. Los religiosos me conocen así y los poetas utilizan también este nombre, Purusottama, en sus poesías. Ellos me glorifican con ese nombre. Aquí se presenta el efecto que obtiene quien conoce el Ser tal como se ha descrito:

19. Aquel que, libre de ilusión, me conoce como el Espíritu supremo, lo conoce todo, y en todo me adora con el ser entero, ¡oh vástago de los Bharata!

"Lo conoce todo", conoce todas las cosas por auto-identificación con la totalidad, es decir, se vuelve omnisciente, y me adora en todas las cosas, con todo su ser, contemplándome con su mente como el Ser de todo. Una vez presentado en este capítulo el conocimiento sobre la verdadera esencia de Dios que tiene como fruto la liberación, se le alaba en el siguiente verso:

20. Te he revelado, ¡oh impecable!, la más secreta de las escrituras. Quien la comprende llega a ser sabio, y con ella culminan todas sus obras, ¡vástago de la dinastía Bharata!

Aunque el Bhagavad Gita como un todo se considera como "escritura", sin embargo este capítulo hace referencia a ello y es para alabarlo, como se evidencia por el contexto. Porque no sólo se presenta en este texto el sentido completo de la escritura sino que además aquí está comprendida por completo la finalidad de los Vedas. Y se ha dicho: "... El que toma conciencia de esto conoce los Vedas" (v. 1) y "... Yo soy el único que se ha de conocer mediante los Vedas..." (v. 15). El sentido es que cualquier cosa que un Brahman tenga que hacer por su nacimiento queda cumplida al conocer (descubrir) la realidad de Dios. Y esto quiere decir que nadie culmina sus obras, sus deberes de otra manera. Y se ha dicho: "Hijo de Pritha, toda acción en su totalidad culmina en el conocimiento de la verdad" (IV, 33). Manu dice también: " Esto es en realidad el cumplimiento final de cada brahman. Porque sólo cuando "el nacido por segunda vez" lo alcanza tiene cumplido sus deberes, y no de otra manera" (Ma. Sm. 12, 93).
Al haber escuchado la verdad que te he revelado sobre la Realidad suprema, has alcanzado tu meta, vástago de la dinastía Bharata.

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Feliz 2010