Foto: Trencadís (cerámica fragmentada) en el Parc Güell de Barcelona

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domingo, 13 de junio de 2010

Sobre la Belleza

Y mi espíritu es un espíritu para todos los espíritus (de los seres creados); y todo lo que ves de belleza en el universo procede de la generosidad de mi naturaleza.

Ibn al-Fârid


La experiencia estética pura es la de aquellos que tienen un conocimiento innato de la belleza ideal; es conocida intuitivamente, en extasis intelectual sin participación de pensamiento, en el nivel más alto del ser consciente; nacida de una madre con visión de Dios, su vida es, como si dijéramos, un relámpago de luz cegadora de origen transmundano, imposible de analizar, y sin embargo imagen de nuestro mismo ser.

Sâhitya Darpana, III, 2-3


La Belleza absoluta es la Majestad divina investida con (los atributos de) poder y generosidad. Toda belleza y perfección manifestadas en los diversos grados de seres es un rayo de Su Belleza perfecta allí reflejada. Es de estos rayos de los que las almas exaltadas han recibido su marca de belleza y su calidad de perfección.

Jâmî

Grabado de Gustavo Doré de la Divina Comedia. En él se ilustra la escena de la contemplación de la Rosa Mística del Canto XXXI del paraíso: "Todas estas almas tenían el rostro de llama viva, las alas de oro, y lo restante de tal blancura, que no hay nieve que pueda comparársele. Cuando descendían por la flor de grada en grada, comunicaban a las otras almas la paz y el ardor que ellas adquirían volando; y por más que aquella familia alada se interpusiera entre lo alto y la flor, no impedían la vista ni el esplendor, porque la luz divina penetra en el universo según que éste es digno de ello, de manera que nada puede servirle de obstáculo".


Venid, átomos errantes, volved a vuestro centro y convertíos en el espejo eterno que habéis contemplado.

'Attâr


Quien ha sido así instruido en las cosas del amor y ha aprendido a ver la belleza en el orden y la sucesión debidas, cuando llegue hacia el final percibirá de repente una naturaleza de maravillosa belleza (y ésta, Sócrates, es la causa final de todos nuestros esfuerzos interiores), una naturaleza que, en primer lugar, es eterna, que ni nace ni perece, ni crece ni mengua; que, en segundo lugar, no es bella desde un punto de vista y horrible desde otro, o bella en un momento determinado, o respecto a una cosa o en un lugar, y horrible en otro momento, o respecto a otra cosa o en otro lugar, como si fuera bella para unos y horrible para otros... sino Belleza absoluta, autosuficiente, simple y eterna, de la que sin disminución y sin aumento, sin ningún cambio, se participa la belleza creciente y perecedera de todas las demás cosas. El que desde este ascenso bajo la influencia del verdadero amor, comienza a percibir esa Belleza, no está lejos del fin. Y el justo orden para acercarse, ya sea por uno mismo o conducido por otro, a las cosas del amor, es empezar desde las bellezas de la tierra y ascender por medio de esa otra Belleza, utilizando aquéllas sólo como peldaños, y pasar de cada uno al siguiente, y de éstos a todas las formas bellas, y de las formas bellas a las prácticas bellas, y de las prácticas bellas a las ideas bellas, hasta que a partir de las ideas bellas se llega a la idea de la Belleza absoluta, y al fin se conoce la esencia de la Belleza.

Platón (El banquete, 211)


Dios es bello y ama la belleza.

Muhammad


Cuando uno se acerca a lo Maravilloso, no sabe si el arte es Tao o si el Tao es arte.

Hui Tsung
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Todo lo que es dulce, delicioso y amable en este mundo, la serenidad del aire, la delicadeza de las estaciones, la alegría de la luz, la melodía de los sonidos, la belleza de los colores, la fragancia de los olores, el esplendor de las piedras preciosas, no es sino el Cielo que atraviesa el velo de este mundo, manifestándose en ese nivel y proyectando la variedad que está en su propia naturaleza.

William Law


El platónico Plotino platica sobre la Providencia y a partir de la belleza de las flores y el follaje, prueba que del supremo Dios, cuya belleza es invisible e inefable, la Providencia baja incluso a estas cosa terrenas; todas las cuales, tan transitorias y pasajeras, no podrían extraer su belleza peculiar, tan rica y tan variada, sino de esa Belleza intelectual e inmutable que las conforma todas.

San Agustín


El ser es deseable porque es idéntico a la Belleza, y la Belleza es amada porque es Ser... Nosotros mismos poseemos la Belleza cuando somos auténticos con nuestro propio ser; la fealdad aparece al cambiarnos a otra naturaleza que no es la nuestra; conociéndonos a nosotros mismos, somos bellos; en la autoignorancia, somos feos.

Plotino
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Cuando, en el transcurso de la caza diaria, el cazador piel roja se encuentra con una escena particularmente bella o sublime -una obscura nube de tormenta con el arco iris resplandeciente por encima de la montaña, una blanca cascada en el corazón de un verde desfiladero, una pradera inmensa con el color sangre del crepúsculo- se detiene un instante en actitud de adoración.

Ohiyesa


Lo que comunica la forma a las formas es sin forma; por eso el Tao no puede ser delimitado por un nombre.

Chuang-tse


Cada Sephirah tiene un nombre específico, por el que también los ángeles son nombrados, pero Tú (la Esencia incognoscible) no tienes un nombre específico, pues eres el Único que llena todos los nombres y le das un verdadero significado.

Zohar (La "oración de Elias")



Comprender los diferentes órganos del caballo no es comprender el caballo . Lo que llamamos caballo existe antes de sus diferentes órganos.

Chuang-tse


Puesto que existe el Bien en todas las cosas buenas, debe proceder de otra parte (que del mundo de las cosas); esa fuente debe ser un Bien absoluto y único. Así se nos revela el Originalmente Existente, el Bien, por encima de todo lo que tiene ser. Bien sin mezcla, que todo lo transciende, Causa de todo, el Hacedor, como lo más consumado, debe superar lo hecho.

Plotino


Debieron conocer cuánto mejor es el Señor de ellos, pues es el autor de la belleza quien hizo todas las cosas...
Pues en la grandeza y hermosura de las criaturas, proporcionalmente se puede contemplar a su Hacedor original.

Sabiduría, 13, 3 y 5


Los huertos y los frutos verdaderos están dentro del corazón: el reflejo de su belleza cae sobre esta agua y esta tierra (el mundo exterior)
Si no fuera el reflejo de ese delicioso ciprés (el corazón del santo), Dios no lo habría llamado morada del engaño.
El engaño consiste en lo siguiente: este fantasma (el mundo exterior) saca su existencia del reflejo del corazón y el espíritu de los hombres santos.
Todos los engaños vienen a contemplar este reflejo creyendo que éste es el lugar del Paraíso.
Huyen de los orígenes de los huertos, se divierten con un fantasma.

Rûmî
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Pero todos confundidos, tú y, como tú, todos
los que anheláis ese Edén perdido como el verdadero;
Aunque era bello, no era nada sino la Sombra
Y el ornato de la Majestad que lo hizo...
Pues cayó la Joya-Maestra de la Creación
Desde el mismo Edén: amándolo demasiado,
prefirió la obra antes que al Artista,
y en el Jardín perdió al Jardinero.

'Attâr


Introducida en el Espíritu Divino, convertida en eso mismo, (el alma) al principio contempla ese Reino, pero en cuanto ve al Altísimo deja a un lado lo demás. Así como, cuando un hombre entra en una casa de gran belleza, puede mirar y admirar los distintos esplendores antes de que el dueño aparezca, pero una vez le ve, ignorará todo lo demás y sólo le mirará a él.

Plotino


La bienaventuranza, el deleite y la procreación no son lo que uno debe aspirar a conocer. Uno debe aspirar a conocer al conocedor de la bienaventuranza, el deleite y la procreación

Kaushîtaki Upanishad


Que nadie deifique el universo; antes bien, que busque al creador del universo.

Clemente de Alejandría


Que cada uno deje cualquier otro tipo de conocimiento y busque y siga una sola cosa.

Platón (La república, x, 618c)


La Naturaleza, pues, que crea cosas tan hermosas, debe ser ella misma de una belleza mucho mayor; nosotros, faltos de discernimiento de lo interior, no sabiendo nada de ello, corremos tras lo exterior, sin comprender nunca que es lo interior lo que nos mueve; estamos en el mismo caso de quien ve su propio reflejo, pero no comprendiendo que se trata de su reflejo corre en su persecución.

Plotino



"Yo soy el árbol; estas flores son Mis vástagos.
¡Que los vástagos no te oculten el árbol!".
¿Qué aprovechan las mejillas rosadas, las formas llenas de gracia,
y los bucles agrupados en torno a un rostro adorable?
Cuando la Belleza absoluta irradia alrededor,
¿por qué rezagarse abrazando las bellezas finitas?

Jâmî


Los reyes lamen la tierra de la que está hecha la belleza,
pues Dios ha mezclado en polvo
un sorbo de Belleza de su copa escogida.
Esto es, cariñoso amante, lo que besas
con un centenar de éxtasis.
¡Piensa, pues, lo que debe ser lo inmaculado!

Rûmî


Todos los sabios que escribieron sobre nuestro Arte, hablaron del trabajo y el régimen de Saturno; y sus comentarios llevaron a muchos a escoger el plomo común como substancia de la piedra. Pero tú deberías saber que nuestro Saturno, o plomo, es una substancia mucho más noble que el oro. Es la tierra viva en la que el alma del oro se une a Mercurio... Afortunado el que puede saludar a este planeta y llamarlo por su nombre correcto.

Filaleteo


¿Y si el hombre tuviera ojos para ver la verdadera Belleza -quiero decir, la Belleza divina, pura, transparente y prohibida, no manchada con las impurezas de la mortalidad y todos los colores y vanidades de la vida humana- y la mirara, y conversara con la Belleza verdadera simple y divina? Recuerda que sólo en esa comunión, viendo la Belleza con el ojo del alma, será capaz de dar a luz no imágenes de belleza, sino realidades (pues no habrá visto una imagen, sino una realidad), y si produciendo y alimentando la verdadera virtud se convirtiera en amigo de Dios e inmortal, si es que aquello es posible al hombre mortal, ¿sería ésa una vida innoble?

Platón (El Banquete)




Los textos seleccionados en su mayoría aparecen en la obra de Whitall N. Perry Tesoro de sabiduría.

5 comentarios:

Iconos dijo...

Buenos días, Jan:

Interesantísima y bella entrada. Añado, si me lo permites, un trabajo breve de un escritor y ensayista argentino que encontré hace unas semanas y que analiza el concepto de belleza:
http://www.scielo.cl/pdf/atenea/n493/art02.pdf

Un abrazo.

Jan dijo...

Hola, Iconos

muy amable por dejar ese interesante texto sobre el concepto de belleza desde una perspectiva relativista como contrapunto a la visión perennialista de la Belleza arquetípica de ésta entrada. Y me alegra que te haya parecido bella, algo que era obligado intentar conseguir.

Gracias por tu visita.

Abrazos.

Mabel Ocampo dijo...

Hace muchos años, cuando recién comenzaba mi "vuelo" fuera del hogar, viví un tiempo en una bella ciudad del norte de mi país: Salta. Jamás olvidaré los amaneceres en esas cadenas montañosas, la vegetación abundante, los cielos espléndidos..Pero leyendo lo que transcribiste -de Ohiyesa- y mirando ese paisaje que adjuntaste vino nítidamente a mi memoria aquella montaña, la que una vez, de puro inconsciente y aventurera, intenté escalar, sólo porque su cima tendía ante mis ojos su forma de gran libro, abierto, misterioso, fragante de verde opaco. Era invierno y comenzó la caminata por las piedras redondeadas de un río serpenteante de montaña, más caminaba más se alejaba ella de mi..por fin pudo el cansancio y desistí de mi loca aventura..sin embargo aquella hermosísima y pura imagen de belleza auténtica quedó grabada, como a cincel, en mi memoria...te lo comento porque al leer esta nota, especialmente al autor que te he nombrado y al ver esa foto regresó vívida otra vez, engalanando mi recuerdo y reviví esos instantes...ya ves cuánto pueden lograr las palabras...Abrazo!

Jan dijo...

Hola Mabel, te escribo mientras tomo Hierba Mate que me han regalado -junto a los utensilios para tomarlo- unos amigos recién llegados de Argentina.

Y me pillas leyendo poemas de Novalis de los que recogeré algunos versos para la próxima entrada. Este poeta definia a la naturaleza como "un indice enciclopédico o plan de nuestro espíritu", dicho de otra forma: como un libro cuya "misteriosa" escritura se ha de saber interpretar para que sea revelada nuestra realidad interior.
Los poetas románticos encuadrados dentro de la Naturphilosophie compartían la idea de que la contemplación de la naturaleza nos situa en una perfecta correspondencia entre la interioridad y la exterioridad, un punto de encuentro entre un yo que se abandona y una exterior que se torna íntimo. El mundo interior adquiriría forma a través de la naturaleza, al tiempo que esta se animaría por aquel. Sólo a la mirada del poeta se descifraría el oculto lenguaje de la naturaleza, algo que encontramos expresado en estos versos pertencientes a "Los poemas de Enrique de Ofterdingen":

"Sus pasos están guiados por las aguas
que lo siguen por las montañas,
y sólo a él los riscos y las rocas
se abren, y le entregan los tesoros".

Gracias por compartir tu experiencia vivida y dar pie a comentar sobre un tema apasionante.

Abrazos

Mabel Ocampo dijo...

Hola Jan! por lo que me contás te han regalado ¡un equipo de mate!!! ¡buenísimo!!! que lo disfrutes, a mi me acompaña siempre, cuando leo, cuando escribo, siempre que dispongo de un tiempo para mi..para nosotros, los argentinos, es material indispensable, un amigo inseparable! Me ha gustado mucho la reflexión que realizás y los poetas que aportás en ella, los iré viendo. Por otra parte me alegro un montón de que el mate te acompañe! Abrazos!!